Los mejores lugares del mundo para celebrar fin de año
Nueva York
La última noche del año más cinematográfica del planeta, inmortalizada en tantas películas
que puede parecer que la realidad es incapaz de superar a la ficción.
Pero no. Las fiestas en la Gran Manzana son épicas: ríos de gente
sonriente, besos por doquier, bandas de música, fuegos artificiales... Por supuesto, Times Square, para ver caer la legendaria bola,
11,875 libras de lucecitas, una tradición que comenzó en 1907. La
lluvia de confetti y el grito unánime del gentío haciendo la cuenta atrás no tiene precio. Una recomendación: ver los increíbles fuegos artificiales desde uno de los barcos que van a la Isla de la Libertad. Romántico, o más allá.
Alpes suizos
Si lo tuyo es la nieve, nada puede superar un primero de enero deslizándose por las mejores pistas del mundo. Por ejemplo, las de St Moritz o Crans Montana,
dos de las estaciones con mejor reputación entre aficionados y
profesionales. Además, si la compañía prefiere no arriesgar sobre
esquíes, puede pasear sobre raquetas (es divertidísimo) por los senderos más bellos del planeta.
Río de Janeiro
La ciudad que celebra el Carnaval más despampanante del globo no podía quedar atrás en Nochevieja, con Copacabana como epicentro de una gigantesca fiesta, con alrededor de dos millones de asistentes. La playa es escenario gigante para todo tipo de actuaciones más o menos espontáneas: desde grupos de tambores a grupos de baile, disfrazados. Todo el mundo viste de blanco, el color de la suerte, y tira flores al océano. Es el Reveillon, nombre brasileño para la última noche del año, siempre a ritmo de samba.
El desierto
Por ejemplo, el de Marruecos, uno de los más accesibles y cómodos por la cantidad de hoteles y riads que ofrecen ya pernoctar en él en tiendas de lujo, con todas las comodidades. Lo suyo es organizarse una noche en su sobrecogedor silencio, bien pertrechados de champagne en la tienda, y con muchas ganas de charlar y observar las estrellas. En ningún lugar se ven tan cerca.
Edimburgo
La capital escocesa celebra la llegada de cada año con nada menos que cuatro días de fiesta, un festival bautizado Hogmany que reúne a más de 250.000 personas. Todo comienza con una procesión de entorchados, seguida de una fiesta ambulante tradicional llamada ceilidh,
con música en directo y danzas celtas. Por toda la ciudad, conciertos,
performances, baile... Al llegar la medianoche, cuatro toneladas y media
de pirotecnia variada ilumina el skyline, mientras la gente canta el tradicional "Auld Lang Syne."
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